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POR QUE LAS PERSONAS SE DROGAN

Psic: Arístides Alfredo Vara Horna

1. Planteando el problema:

Las repercusiones sociales, en particular la violencia y deterioro de la sociedad, se hacen mucho más evidentes en el presente siglo cuando los estudios epidemiológicos encuentran asociación entre el consumo de drogas y violencia doméstica, conductas homicidas y suicidas (Saavedra, 1997; Sternberg, 1991). En la actualidad, la nicotina es la droga que genera más muerte por problemas cardiovasculares, cerebro vasculares y pulmonares, siguiendo en orden de frecuencia el alcohol y en menor grado el resto de sustancias (Miller, 1999).

Los estudios epidemiológicos nacionales demuestran que el consumo de drogas ha aumentado notablemente en los últimos tiempos (Contradrogas, 1999). Como prueba de ello, en el siguiente gráfico, se presenta la prevalencia del consumo de sustancias psicoactivas en la población urbana de 12 a 50 años de edad, para 1992, 1995 y 1998.

Grafico 01: Prevalencia del consumo de sustancias psicoactivas según año
PREVALENCIA DE CONSUMO DE SUSTANCIA PSICOACTIVAS

De la inferencia estadística, se concluye que cada año se incorporan 5 nuevos consumidores de tabaco y 6 de alcohol por cada 100 personas.

Cuando se indaga por las características de los consumidores de drogas, es probable que las primeras hipótesis se conjuguen sobre jóvenes con escasas posibilidades educativas, sociales y económicas. Sin embargo, según el último estudio de Contradrogas (1999), los jóvenes que más conocen sobre prevención del abuso de drogas, son los que más la consumen. Dicho estudio muestra también que cuanto mayor es el nivel educativo, el consumo de alcohol, tabaco, marihuana y tranquilizantes es mayor. La misma tendencia se observa para el estrato socioeconomico, donde el consumo de tabaco, alcohol, marihuana, cocaina y tranquilizantes es mayor en los niveles sociales altos.

Hasta hace poco, se creía que un alto nivel educativo y acomodada condición social de los padres sería un predictor del buen desarrollo social y emocional de los hijos. Sin embargo, teniendo en cuenta los datos anteriores, parece que este planteamiento es inexacto.